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Hidratación y tendinitis: el equilibrio hídrico en el centro de la prevención

Hydratation et Tendinites : L'Équilibre Hydrique au Cœur de la Prévention

La tendinitis es una afección dolorosa que puede afectar la movilidad y la calidad de vida. ¿Sabías que la hidratación desempeña un papel esencial en la prevención de estas lesiones comunes?

Entendiendo la Tendinitis

La tendinitis es la inflamación de los tendones, las estructuras que conectan los músculos con los huesos. Se caracteriza por dolor, rigidez e hinchazón en la zona afectada. Si no se trata adecuadamente, la tendinitis puede volverse crónica, limitando significativamente la capacidad de realizar actividades físicas o tareas cotidianas.

Varios factores contribuyen al desarrollo de la tendinitis, como el uso excesivo, los movimientos repetitivos y la reducción del flujo sanguíneo en la zona afectada. La hidratación, a menudo pasada por alto, juega un papel crucial en la salud de los tendones.

El Impacto del Agua en los Tendones

Los tendones están compuestos por más del 75 % de agua, lo que los hace especialmente vulnerables a la deshidratación. Los estudios han demostrado que la deshidratación puede alterar la estructura de los tendones, haciéndolos más propensos a lesiones [1]. Un estudio publicado en *Sports Medicine* en 2017 destacó que el agua es esencial para la formación y regeneración de tejidos conectivos, incluidos los tendones [2].

Además, el agua contribuye al mantenimiento de la viscosidad del líquido sinovial, un lubricante natural presente en las articulaciones. Una viscosidad adecuada del líquido sinovial es crucial para reducir la fricción entre los tendones y las estructuras circundantes, minimizando así el riesgo de tendinitis [3].

Recomendaciones para Prevenir la Tendinitis

Está claro que la hidratación juega un papel clave en la prevención de la tendinitis. Aquí tienes algunas recomendaciones para mantener un equilibrio hídrico adecuado:

  1. Bebe suficiente agua todos los días: El Instituto de Medicina recomienda un consumo total de líquidos diario de aproximadamente 3,7 litros para hombres y 2,7 litros para mujeres, incluyendo bebidas y el agua contenida en los alimentos [4].
  2. Hidrátate antes y después de la actividad física: Asegúrate de estar bien hidratado antes de realizar actividades físicas y repón los niveles de líquidos después del esfuerzo.
  3. Escucha a tu cuerpo: Si tienes sed, es una señal de que tu cuerpo necesita agua. No ignores esta sensación.

La prevención de la tendinitis no se limita a realizar movimientos adecuados y calentamientos, sino que también incluye la hidratación. Las evidencias científicas demuestran claramente que el agua es fundamental para la salud de los tendones y la prevención de lesiones.

La hidratación es un paso simple pero efectivo que todos pueden incorporar en su rutina diaria. Al invertir en tu hidratación, inviertes en la salud a largo plazo de tus tendones.

*Referencias:*

[1] Murrell, G. A., Szabo, C., & Hannafin, J. A. (2000). Jumper's knee: current concepts. The American journal of sports medicine, 28(5), 705-715.

[2] Shaw, G., & Lee-Barthel, A. (2017). Biomechanics of muscle and tendon: Implications for training. Sports Medicine, 47(5), 807-817.

[3] Eberhardt, A. W., & Keer, L. M. (2001). Biomechanical considerations in the pathogenesis of tendinopathy. Advances in Experimental Medicine and Biology, 496, 197-213.

[4] Institute of Medicine (US) Panel on Dietary Reference Intakes for Electrolytes and Water. (2005). Dietary Reference Intakes for Water, Potassium, Sodium, Chloride, and Sulfate. National Academies Press.